El primer beso registrado de la humanidad ocurrió en Mesopotamia hace 4.500 años así lo afirma un estudio

El primer beso registrado de la humanidad ocurrió en Mesopotamia hace 4.500 años así lo afirma un estudio

Investigaciones recientes sugieren que la práctica del beso humano puede tener sus raíces hace aproximadamente 4.500 años en el Medio Oriente, según el Dr. Troels Pank Arbøll y la Dra. Sophie Lund Rasmussen. Contrariamente a la hipótesis previa de que el beso se originó en el sur de Asia hace 3.500 años, estos científicos se basan en fuentes escritas mesopotámicas para afirmar que el beso ya era una práctica bien establecida en el Medio Oriente en ese período, posiblemente mil años antes de lo reconocido anteriormente.

La Dra. Rasmussen señala que la investigación sobre bonobos y chimpancés, los parientes más cercanos a los humanos, ha demostrado que ambas especies también se besan, sugiriendo que el acto de besar podría ser un comportamiento fundamental en los humanos presente en todas las culturas.

El estudio destaca que la primera mención escrita de un beso de carácter sexual data de hace entre 4.350 y 4.500 años en un texto mitológico sumerio llamado «Cilindro de Barton». Este hallazgo contradice la idea previa de que la referencia más antigua era hindú, retrocediendo así mil años en la historia del beso.


Aunque la investigación sugiere que la práctica de besar pudo haber desempeñado inadvertidamente un papel en la transmisión de microorganismos, particularmente en la propagación del virus del herpes simple 1, los científicos señalan la dificultad de probar esta relación de manera concluyente. Si bien algunos textos médicos antiguos mencionan enfermedades con síntomas similares a este virus, la interpretación literal de estos textos puede ser cuestionada debido a la influencia de conceptos culturales y religiosos.

Los expertos subrayan la necesidad de futuras investigaciones interdisciplinarias, especialmente aquellas basadas en el análisis del ADN antiguo, para comprender mejor los desarrollos históricos complejos y las interacciones sociales, incluyendo el papel del beso en la transmisión temprana de enfermedades. En última instancia, este estudio destaca la evolución cultural del beso a lo largo de la historia y sus posibles implicaciones en la salud humana, pero también enfatiza la precaución necesaria al interpretar textos antiguos.

Más para ti